SINOPSIS
Un técnico de sonido conoce a una locutora radiofónica en un viaje para captar los sonidos de la naturaleza en primavera. Enseguida se enamoran, pero una vez regresan a la realidad de sus vidas, deben enfrentarse al dolor de la separación…
DIRECTOR: Hur Jin-ho
INTÉRPRETES: Lee Young-ae / Yoo Ji-tae / Baek Sung-hee / Park In-hwan
IDIOMAS: Castellano y coreano
SUBTÍTULOS. Castellano
EXTRAS: Trailer / Entrevista al director Hur Jin-ho y a los actores Lee Young-ae y Yoo Ji-tae / Ficha artística / Ficha técnica
DURACIÓN: 106 minutos
NOTRO FILMS S.L.
COMENTARIO
Insufrible historia de desamor, ésta que nos llega de la lejana Corea. Para empezar, la historia es de lo más trillado del género, chico y chica se conocen, chico y chica se enamoran, chica conoce chico más guay, simpático y marchoso, chica pasa del primer chico, chico se deprime, chica se da cuenta que la ha cagado, y finalmente… Bueno, vamos a dejar el final para quien quiera verlo, no?
A parte de la historia, que es de lo más normal del mundo, resulta que todo lo demás tampoco deja de enervarnos y ponernos de los nervios. Y es que parece que el guión y los diálogos estén hechos por adolescentes con acné, de tan inútiles e insustanciales que resultan las situaciones que se suceden en esta película: lo que hacen los protagonistas es más o menos normal en chicos de instituto, pero no en adultos hechos y derechos, y aún menos, como es el caso que nos ocupa, el comportamiento de la protagonista femenina, que afirma en una secuencia haber estado ya casada con anterioridad, y después parece una primeriza quinceañera. El film nos muestra a dos adultos con un comportamiento absolutamente infantil e inmaduro, que parecen encontrarse en su primer amor adolescente. Pues oye, Hur Jin-ho! Haber hecho la película con un par de actores juveniles, y al menos, el tema credibilidad no estaría tan por los suelos, caramba!
Por otro lado, nos quieren vender este desaguisado como algo cercano al “estilo Kim Ki-duk”. Pues vaya! Si, la película es lenta y los diálogos escasos, eso es todo lo que tienen en común las pelis de Kim Ki-duk y ésta que nos ocupa, pero por desgracia, aquí las imágenes están desprovistas de toda lírica y poesía y no suplen ni por asomo a las palabras, que echamos en falta en un fotograma tras otro. A ver si en Corea no saben que hablando se entiende la gente!







